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sábado, 30 de mayo de 2026

AUTENTICIDAD DE LOS EVANGELIOS


 

Ningún trabajo de la antigüedad tiene más evidencia con respecto a la veracidad histórica que el Nuevo Testamento.

Se han hecho estudios comparativos de todas las copias que conservamos de cada uno de los evangelistas.

Ningún otro autor, ni religioso, ni profano, de aquellos tiempos, puede presentar la cantidad de papiros, de códices, de citas de autores etc..., como los libros del Nuevo Testamento pueden ofrecer.

En favor de la autenticidad de los Evangelios existe tal tradición literaria como no existe de ningún otro escrito de la antigüedad, una tradición antiquísima, pública, universal, constante.

No tiene ni la menor comparación con la de otros escritores cuyas obras nadie pone en tela de juicio, por ejemplo, a nadie se le ocurre dudar de la autenticidad de las obras de los clásicos latinos: César, Cicerón, Horacio y Virgilio, a pesar de que no conservamos, ni con mucho, las pruebas que conservamos de los Evangelios.

Es, además, excepcional el estado de conservación. De los autores latinos las obras completas más antiguas que conservamos son posteriores al siglo VIII. En cambio, códices evangélicos completos, de los siglos IV al VI, se conservan setenta y ocho.

Y los Evangelios se citaban con tal frecuencia que solamente con las citas que existen en las obras de siete escritores de los siglos II al VI (Justino, Ireneo, Clemente, Orígenes, Tertuliano, Hipólito y Eusebio) se podrían reconstruir en toda su integridad los cuatro evangelios: se conservan de ellos 26.487 citas. Por todo esto, el gran crítico inglés en literatura clásica, Burnett Hillman Streeter (exégeta bíblico), confiesa que los Evangelios, en cuanto a su autenticidad, tienen la posición más privilegiada que existe entre todas las obras de la antigüedad.

Por tanto, quien no admite lo que dicen los Evangelios, no tiene derecho a creer en nada de la Historia Antigua, pues las cosas que nos dicen los Evangelios nos constan con mucho más rigor que muchísimas de las cosas que admite la Historia de la Antigüedad.


Quien dude o niegue la historicidad de los Evangelios debe, lógicamente, dudar o negar la historicidad de todo libro histórico, es decir, debe ser escéptico universal en materia de historia.

TÁCITO


Además hay muchas fuentes no cristianas sobre la existencia de Jesús:

- Flavio Josefo, historiador romano-judío del siglo I.

- Tácito historiador y senador romano.

- Mara, hijo de Serapión, filósofo estoico de la provincia romana de Siria.

-Suetonio, historiador romano.

- El Talmud de Babilonia.

- Plinio el joven, gobernador de Ponto y Bitinia.

- Luciano de Samosata, escritor griego.

- Thallus

- Celso, etc...


“Los paralelismos alegados entre Jesús y los dioses paganos reside en la imaginación moderna, no tenemos registro de ningún Dios que haya nacido de una madre virgen y que haya muerto para expiar nuestros pecados, ni que haya resucitado de la muerte”

(Dr. Bart Ehrman erudito sobre el Nuevo Testamento y experto en paleocristianismo, actualmente es el jefe del Departamento de Estudios Religiosos de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill)

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“No hay ningún erudito en ningún instituto o universidad en el mundo occidental que enseñe los clásicos, historia antigua, nuevo testamento, cristianismo antiguo o algo relacionado con estos campos, que dude de la existencia de Jesús, uno de los hechos más ciertos de la historia es que Jesús fue crucificado por orden del prefecto de Judea, Poncio Pilatos”



(Dr. Bart Ehrman)

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"Sinceramente, no conozco a ningún historiador de historia antigua o bíblica, que haya tenido la más mínima duda de la existencia de Jesucristo"

(Graeme Clarke, profesor de historia y arqueología clásica)

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Fuente: Para Salvarte, P. Jorge Loring

martes, 26 de mayo de 2026

¿Es Jesús un Copia de Horus, Mitra, Krishna, Dionisio y otros dioses paganos?

 


Esta es una pregunta frecuente sobre todo después del documental ‘Zeitgeist’, donde se hace una serie de afirmaciones para tratar de probar que Jesús es una copia de diferentes dioses paganos, pero cuando investigamos estas afirmaciones , descubrimos que esta supuesta relación entre el Nuevo Testamento y la mitología es maliciosamente falsa.

Zeitgeist llegó a ser visto por más de 50 millones personas, y ninguna se tomó la molestia de investigar si estaban siendo engañadas.

Es curioso ver cómo los ateos, que no creen en la Biblia por considerarlo un libro de fantasía y "seres imaginarios", después se creen cualquier cosa, sobre todo si atenta contra el cristianismo.

Vamos a demostrar cómo Jesús no es una copia de estos dioses mitológicos, empecemos por Horus:



HORUS

En Zeitgeist se dice que Horus nació el 25 de diciembre, sin embargo, según la historia mitológica egipcia, el cumpleaños de Horus se celebra en la temporada de Khoiak (octubre y noviembre). Además, la fecha del 25 de diciembre no se menciona en la Biblia como la fecha del nacimiento de Jesús y por lo tanto no tiene relevancia.

También se dice que Horus nació de una virgen, sin embargo Horus nació de su madre Isis , viuda de Osiris, de virgen nada.

Según Richard Wilkinson, en Complete gods and goddesses of ancient Egypt, 2003 pag.146 podemos leer: Gracias a su magia, Isis revivificó el miembro sexual de Osiris y quedó embarazada por él, dando a luz a Horus.

Econtramos otra versión del nacimiento de Horus en Gods an men in Egypt, 2004 pag.39 por Dunand/Zivie-Coche:

Después de tener relaciones sexuales en forma de pájaro con el Dios muerto que ella volvió a la vida, dio a luz a su hijo póstumo, Horus.

En Zeigest se dice también que tres hombres sabios vinieron a adorar al recién nacido "Salvador", pero ninguna fuente es proporcionada por el documental acerca de esta afirmación.

Además, la Biblia no dice que “TRES hombres sabios” fueron a ver a Jesús, nunca nos dice el número de hombres sabios.

“Horus era un maestro niño prodigio a los 12 años”  La película no ofrece fuentes ni hay registros de esto.

“Horus tenía 12 discípulos” –el Historiador Glen Miller escribe: Puedo encontrar referencias a cuatro “discípulos” y dieciséis seguidores humanos.

Horus fue crucificado, sepultado y resucitó al tercer día.

No hay registro histórico en la mitología egipcia de que Horus haya sido crucificado.

Además, la crucifixión era un método de ejecución inventado por el Imperio Romano miles de años después de la época del mito de Horus.

Si usted se está preguntando cómo Zeitgeist ha podido hacer tales afirmaciones que no tienen ninguna evidencia histórica real, la explicación es fácil: se benefician de la “falacia del escéptico”,en pocas palabras, cuando se trata de atacar la credibilidad de la Biblia, se supone que el escéptico es totalmente creíble.

Así que los creadores de Zeitgeist sabían que la mayoría de la gente no investigarían sus ataques y que iban a tomar como ciertas sus afirmaciones (tal como lo hizo Dan Brown con las numerosas imprecisiones del Código Da Vinci).

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¿Es Jesús una copia de Mitra? 



MITRA

Según Zeigest, Mitra nació de una virgen, pero según los historiadores, Mitra nació de una roca.

“Mitra nació el 25 de diciembre” – Una vez más, la fecha del 25 de diciembre no se menciona en la Biblia y por lo tanto tiene ningún significado para la historia de Jesucristo, además, en el mitraísmo no hay fecha de nacimiento de Mitra.

"Mitra tuvo 12 discípulos",  Franz Cumont, considerado el primer gran investigador de Mitra, afirma que los discípulos fueron en realidad signos del zodiaco.

“Mitra fue crucificado, muerto durante tres días, y luego resucitó".

Mitra nunca muere. Completó su misión en la tierra y regresó a los cielos en un carro.

En el mitraísmo no hay ninguna mención histórica de la crucifixión, entierro o resurrección en cualquier obra de arte o texto.

En su libro "Imagen y valor en el mundo greco-romano" , Richard Gordon escribe que no hay recogida en ningún sitio la muerte de Mitra, y por lo tanto no hay resurrección de Mitra.

El Dr. Edwin Yamauchi lo corrobora: “No se de ninguna referencia a una supuesta muerte y resurrección de Mitra”.

También es importante señalar en la investigación que Franz Cumont hizo de Mitra, que su conclusión principal era que a diferencia de Jesucristo, que era una persona real, Mitra no existía.

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¿Es Jesucristo una imitación de Dionisio?





DIONISIO

Dioniso (también conocido como Baco) era un dios griego y romano del vino.

Según Zeigest, Dionisio nació de una virgen, pero por los escritos sabemos que  Semele, hija de Kadmos, se unió a Zeus y le dio un hijo, Dionisio (Hesiod, Theogony, 940 ff. Greek epic, 600-700 BC), no se dice nada de que Semele fuera virgen.

“Dionisio nació el 25 de diciembre” – Una vez más, no hay ningún manuscrito o evidencia de esta fecha, y como hemos dicho antes, no está en la biblia que Jesús naciera ese día.

Algunos apuntan a la capacidad de Dioniso para crear el vino como una señal de que Jesús era una copia (ya que Jesús convirtió el agua en vino en una boda) pero Dioniso era el dios del vino y Jesús era el Hijo de Dios y Salvador de la humanidad, nada que ver.

Una de las afirmaciones más audaces de que Jesús es una copia de Dionisio está sacado de un libro llamado ‘Los Misterios de Jesús’ con el amuleto de una foto de Dionisio en una cruz en su portada, no se sabe si el amuleto es real, pero si lo fuera, el amuleto está fechado a más de 300 años después de la crucifixión de Cristo, por lo que es más lógico pensar que la crucifixión de Dionisio sería más bien una copia de la crucifixión de Jesús y no al revés.

En "Origen, Contra Celsum, Book IV"  se cuenta que Dionisio fue expulsado del trono de Júpiter por los Titanes y hecho pedazos, y sus restos fueron de nuevo juntados y volvió a la vida, y subió al cielo, en ningún sitio se nombra la crucifixión de Dionisio, ni su resurrección.

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¿Es Jesucristo un Copia de Krishna?




KRISHNA


En el hinduismo, Krishna se cree que es el octavo avatar de Vishnu, el segundo aspecto de la trinidad hindú.

Casi todos los parecidos entre Krishna y Jesús se remontan a Kersey Graves, un autor del siglo 19 que creía que el cristianismo fue creado a partir de mitos paganos. Aunque sus obras han sido probados por los estudiosos como falsas muchos todavía recurren a sus argumentos sin saber que ya están refutadas.

Según Zeigest, Krishna nació de una virgen llamada Devaki” – En el libro de la mitología, el investigador Joseph Campbell descubre el origen de Krishna:

"Su madre tuvo siete hijos antes de nacer, por lo que claramente no era virgen".

Krishna pasó su niñez y adolescencia entre pastores y pastoras, solía tener amoríos con las pastoras, se convirtió en Rey y se casó, tuvo 16.108 esposas.

Krishna no fue crucificado ni resucitó al tercer día, en la mitología hindú, Krishna fue muerto accidentalmente por un cazador.

Como vemos, Krishna no tiene ningún parecido con Jesús.

A diferencia del Nuevo Testamento, que ha sido verificado como el documento más fiable y fundamentado de la antigüedad, el libro sagrado del hinduismo atravesó siglos drásticos y hubo muchos cambios después de que fuese escrito.

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¿Es Jesucristo una copia de Atis?


ATIS


El nacimiento de Atis se celebraba en Roma el 21 de marzo (equinoccio de primavera) y no el 25 de diciembre como dicen.

Su madre era Nana, hija de un Dios, que cogió un fruto y lo colocó en su regazo, el fruto desapareció y ella quedó encinta. En ningún registro consta que fuera Virgen.

Su madre Nana abandonó a Atis en una montaña y fue criado por un carnero (nada que ver con María, que no abandonó a Jesús ni en la cruz)

Atis se iba a casar pero apareció la diosa Cibeles que estaba enamorada de él, y lo hizo enloquecer haciendo que se cortara los genitales, pero Atis renació como un pino.

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Podemos citar a muchos dioses más, pero el resultado es el mismo, no hay paralelismos con Jesús, TODO ES UNA GRAN MENTIRA.

El Jesús histórico retratado en la Biblia es auténtico y único, las similitudes alegadas a esos mitos son absurdas y quien las hizo posee una enorme imaginación.

Mientras que hay miles de versiones circulando por ahí sobre estos dioses mitológicos, ningún trabajo de la antigüedad tiene más evidencia con respecto a la veracidad histórica que el Nuevo Testamento.

Se han hecho estudios comparativos de todas las copias que conservamos de cada uno de los evangelistas.

Ningún otro autor, ni religioso, ni profano, de aquellos tiempos, puede presentar la cantidad de papiros, de códices, de citas de autores etc..., como los libros del Nuevo Testamento pueden ofrecer.

En favor de la autenticidad de los Evangelios existe tal tradición literaria como no existe de ningún otro escrito de la antigüedad, una tradición antiquísima, pública, universal, constante.

No tiene ni la menor comparación con la de otros escritores cuyas obras nadie pone en tela de juicio, por ejemplo, a nadie se le ocurre dudar de la autenticidad de las obras de los clásicos latinos: César, Cicerón, Horacio y Virgilio, a pesar de que no conservamos, ni con mucho, las pruebas que conservamos de los Evangelios.

Es, además, excepcional el estado de conservación. De los autores latinos las obras completas más antiguas que conservamos son posteriores al siglo VIII. En cambio, códices evangélicos completos, de los siglos IV al VI, se conservan setenta y ocho.

Y los Evangelios se citaban con tal frecuencia que solamente con las citas que existen en las obras de siete escritores de los siglos II al VI (Justino, Ireneo, Clemente, Orígenes, Tertuliano, Hipólito y Eusebio) se podrían reconstruir en toda su integridad los cuatro evangelios: se conservan de ellos 26.487 citas. Por todo esto, el gran crítico inglés en literatura clásica, Burnett Hillman Streeter (exégeta bíblico), confiesa que los Evangelios, en cuanto a su autenticidad, tienen la posición más privilegiada que existe entre todas las obras de la antigüedad.


Por tanto, quien no admite lo que dicen los Evangelios, no tiene derecho a creer en nada de la Historia Antigua, pues las cosas que nos dicen los Evangelios nos constan con mucho más rigor que muchísimas de las cosas que admite la Historia de la Antigüedad.

Quien dude o niegue la historicidad de los Evangelios debe, lógicamente, dudar o negar la historicidad de todo libro histórico, es decir, debe ser escéptico universal en materia de historia.

Además hay muchas fuentes no cristianas sobre la existencia de Jesús:

- Flavio Josefo, historiador romano-judío del siglo I.

- Tácito historiador y senador romano.

- Mara, hijo de Serapión, filósofo estoico de la provincia romana de Siria.

-Suetonio, historiador romano.

- El Talmud de Babilonia.

- Plinio el joven, gobernador de Ponto y Bitinia.

- Luciano de Samosata, escritor griego.

- Thallus

- Celso, etc...

“Los paralelismos alegados entre Jesús y los dioses paganos reside en la imaginación moderna, no tenemos registro de ningún Dios que haya nacido de una madre virgen y que haya muerto para expiar nuestros pecados, ni que haya resucitado de la muerte”

(Dr. Bart Ehrman erudito sobre el Nuevo Testamento y experto en paleocristianismo, actualmente es el jefe del Departamento de Estudios Religiosos de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill)

“No hay ningún erudito en ningún instituto o universidad en el mundo occidental que enseñe los clásicos, historia antigua, nuevo testamento, cristianismo antiguo o algo relacionado con estos campos, que dude de la existencia de Jesús, uno de los hechos más ciertos de la historia es que Jesús fue crucificado por orden del prefecto de Judea, Poncio Pilatos”

(Dr. Bart Ehrman)



"Sinceramente, no conozco a ningún historiador de historia antigua o bíblica, que haya tenido la más mínima duda de la existencia de Jesucristo"

(Graeme Clarke, profesor de historia y arqueología clásica)


Fuentes:

www.nuestraradio.org

www.reasonsforjesus.com

Para Salvarte, P. Jorge Loring



CUANDO LOS ATEOS ESTUDIAN, DEJAN DE SER ATEOS

 

                                                                        C.S. LEWIS

C. S. Lewis era un ateo que se convirtió a Cristo después de descubrir que el Cristianismo es verdadero.

Hablando de su vida siendo ateo, C. S. Lewis dijo, “Pensaba que… me había deshecho de los cristianos para siempre”. Pero “un joven que quiere seguir siendo un perfecto ateo no puede ser demasiado exigente con su lectura. Hay trampas por todas partes…”

La evidencia del Cristianismo fue tan convincente que Lewis no tuvo escapatoria. Dijo que llegó a admitir la existencia de Dios, “revolviéndose, luchando, resentido y mirando en todas

direcciones buscando la oportunidad de escapar.”

A través de la obra de Dios en la vida de Lewis, éste llegó a ser un cristiano comprometido que tituló la historia de su conversión:

Sorprendido por la Alegría.

Josh McDowell, otro escéptico que se convirtió a Cristo después de estudiar apologética, había tratado de refutar el Cristianismo, pero descubrió que la evidencia apuntaba a la verdad del mimo.

McDowell se hizo cristiano y escribió un libro titulado "Evidencia que Exige un Veredicto", para demostrar la verdad de la fe cristiana,

donde dice perlas como ésta: "un acusación bastante común dirigida a los cristianos es que tenemos una fe ciega, muchos piensan que para ser cristianos tenemos que cometer "suicidio intelectual". Personalmente creo que mi corazón y mi cabeza fueron creados para trabajar y creer en perfecta armonía, por eso cuando Cristo y los apóstoles demandaron de un hombre que ejercitara fe, no se trataba de una "fe ciega", sino de una "fe inteligente". San Pablo dijo: "Yo sé a quien he creído", Jesús dijo: Conoceréis (no ignoraréis) la verdad, y la verdad os hará libres.(Juan 8:32)

Lee Strobel, autor de El Caso de Cristo, fue ateo y se convirtió a Cristo después de estudiar la evidencia que respalda el Cristianismo. Uno de los libros que leyó fue Evidencia que Exige

un Veredicto.

Cuando el ateo se pone seriamente a estudiar sobre Dios y el cristianismo, y no le bastan solo los foros ateos donde se dicen las mismas frases manidas y generalmente falsas, entonces puede que abra su mente y su corazón al Dios de amor que los ha esperado desde siempre, entonces Dios, como en la parábola del Hijo pródigo, lo abrazará sin pedirle más explicaciones.

¿QUIÉN CREÓ A DIOS?

 


Si existe un Dios que no tiene principio –tal como dice la Biblia– es absurdo preguntarse por quién le creó. ¿Quién creó al no creado? 
Si hubiera sido creado ya no sería Dios. De manera que estamos aquí ante una confusión de categorías. Lo que resulta sorprendente es que tal pregunta se la sigan formulando todavía muchos adultos, incluso reconocidos científicos.

Otra cuestión que suele salir con frecuencia es: ¿cómo pudo Dios crear el mundo a partir de la nada? Todos intuimos que de la nada, nada puede salir. Y, desde luego, la observación científica confirma que la nada absoluta no puede crear nada.
Sin embargo, no es irracional pensar que alguien, como el Dios bíblico, sea capaz de crear algo donde antes no había nada.

La creación ex nihilo (de la nada, en latín) no significa que el Creador tomara un puñado de “nada” y a partir de ella elaborara el universo, tal como pensaba Platón. Dios no creó el cosmos a partir de algo que ya existía junto a él. Esto no sería creación ex nihilo sino creación ex materia, como defendía el dualismo platónico, que creía en la eternidad de Dios y también en la eternidad de la materia. 
De ahí que Tomás de Aquino en el siglo XIII dijera aquello de que, incluso aunque la materia fuera eterna –algo que él no creía– seguiría necesitando y dependiendo de Dios para su mera existencia, su transformación y la creación del mundo.

Pero tampoco Dios creó el mundo a partir de sí mismo o ex Deo, como aseguran ciertos panteísmos. El creador no pudo tomar una parte de sí mismo para crearnos porque, sencillamente, no tiene partes. Él es, por definición según la Escritura, lo absolutamente único. Un ser así infinito no se puede producir mediante la suma de partes finitas por muchas que se le quieran agregar. 
Siempre existiría la posibilidad de añadirle alguna parte más. 
De manera que aunque el cosmos fue creado por Dios, no es de su misma sustancia.
En fin, si, como decimos, el mundo no fue hecho a partir de ninguna 
materia preexistente, ni de la propia esencia de Dios, entonces solo queda 
la alternativa de que fuera creado a partir de la nada. 
El creador hizo algo que antes no existía en ningún tiempo ni en ningún espacio. Bueno, en realidad, todo existía en su mente diseñadora. Nosotros ya estábamos presentes en su idea creadora. Preexistíamos en la mente de Dios desde antes 
de la creación del tiempo, el espacio, la materia y la energía.

Y, si esto fue así, entonces resultan legítimas las preguntas: ¿qué quiere 
Dios de mí?, ¿con qué finalidad me creó?, ¿qué sentido tiene mi vida para 
él? Cuestiones que cada cual deberá responder por sí mismo. 

ANTONIO CRUZ  (Dr. en Ciencias Biológicas por la Universidad de Barcelona Dr. en Teología por la Theological University of America de Cedar Rapids , Iowa)

MATERIALISMO ABSURDO

 


Vivimos en un mundo bien representado por un profesor de la Universidad de Harvard que admitió sus propias creencias materialistas (esto es la perspectiva evolutiva que niega el trabajo sobrenatural de un Dios Creador). Él escribió unas palabras que se han vuelto bastante famosas, y cito:

 "Nos ponemos del lado de la ciencia a pesar de lo absurdo que sean algunos de sus conceptos, a pesar del incumplimiento de muchas de sus promesas [respecto a] la vida, porque tenemos un compromiso previo con el materialismo. Y el materialismo es absoluto porque no podemos permitir un pie divino en la puerta.” En otras palabras, haga lo que haga, no le de ni un centímetro a Dios en la conversación; ni siquiera empiece a abrir la puerta a la posibilidad de un Dios Creador. El materialismo, el universo, la naturaleza, debe ser la respuesta. 

 Como un apologista escribió: el mundo se aferra al materialismo a pesar de que no tiene una respuesta para el minucioso diseño del universo – y la tierra – tan perfectos para sustentar la vida; el materialismo no tiene una respuesta para las leyes de la naturaleza o las leyes de la lógica o incluso las leyes de las matemáticas, lo que apunta claramente a un diseñador, incluida toda la información incrustada en el código genético junto con la complejidad de la mente humana, junto con un estándar universal de moralidad – que algunas cosas son malas y algunas cosas son buenas – y todo el mundo lo sabe. ¿De dónde vino ese estándar?

 (Materialismo absurdo)

jueves, 21 de mayo de 2026

LA CERTEZA DE LA EXISTENCIA DE DIOS ES ACCESIBLE A TRAVÉS DE LA RAZÓN

 


Nos encontramos ante el Creador como la vasija frente al alfarero, ya lo dice la Biblia: “Señor, tú eres nuestro padre; somos arcilla, tú eres el alfarero; somos obra de tus manos” (Is 64,7). Ahora bien, partiendo del mundo de las vasijas no podemos decir absolutamente nada sobre el alfarero. La naturaleza del Creador trasciende la Creación. El Creador no es de este mundo y, por tanto, no es directamente accesible desde las realidades de este mundo, pero el Dios invisible se hace visible a través de sus obras de manera indirecta, como la causa que se da a conocer, de cierta manera, por sus efectos. Se trata de una verdadera demostración del principio de causalidad. No puede haber efecto sin causa: es un principio lógico.

Y así:

Conocemos 2 tipos principales de demostraciones indirectas de la existencia de un Dios Creador:

    • 1. A partir del principio de causalidad aplicado al ser mismo, a nivel metafísico

    • 2. A partir del principio de causalidad aplicado a la obra de la Creación, en la cual el Artífice se revela

Este segundo punto que apunta al orden del Universo en el que se revela el "Logos" es cada vez más llamativo, a medida que avanza la ciencia, lo que demuestra la fina sintonía del Universo y su prodigiosa complejidad.

Otros elementos pueden llevar a la certeza de la existencia de Dios:

    • La contemplación de la armonía y la belleza del Universo, que se refiere a la Belleza que es Dios,

    • El misterio del hombre, imagen de Dios.

A estas razones para creer se suman las innumerables razones para creer que resultan de la Revelación cristiana.

Las razones para creer en la Revelación cristiana son de hecho una prueba indirecta de la existencia de Dios porque, por ejemplo:

– si hubo profetas que anunciaron la venida del Mesías y ésta se cumplió es porque Dios existe

– si hubo milagros en el tiempo de Moisés como en el tiempo de Jesús y si todavía hoy son múltiples, es porque Dios existe

– si hay santos que tienen una vida mística y que dan testimonio del encuentro con Dios es porque Dios existe

Sí, si la Sábana Santa de Turín es verdad, si Lourdes es verdad, si Fátima es verdad, si Padre Pío es verdad, etc., etc.,.... si incluso uno solo de este tipo de testimonio es verdadero, entonces Dios existe.

Es como buscar agua en el suelo:

Si lo intentamos 49 veces sin éxito y el agua brota en el intento número 50, es una prueba de que hay agua debajo.

Asimismo, para que Dios no exista, ¡todas estas razones para creer, sin excepción alguna, tendrían que ser falsas! ...

En pocas palabras, es imposible que Dios no exista por todas estas innumerables razones.

Por otra parte, también hay en la Revelación 2 textos claves a este efecto sobre estos temas:

    • El libro de la Sabiduría capítulo 13: “Sí, vanos todos los hombres en quienes había ignorancia de Dios, y no fueron capaces de conocer por las cosas visibles a Aquel que es, ni considerando las obras, reconocieron al Artífice. (…) pues de la grandeza y la belleza de las criaturas se llega, por analogía, a contemplar a su Autor”.

    • La Epístola de San Pablo a los Romanos capítulo 1, a partir del versículo 18: " Porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo se deja ver a la inteligencia a través de sus obras, su poder eterno y su divinidad"

En resumen, la certeza de la existencia de Dios puede establecerse a partir de la sola razón.

miércoles, 20 de mayo de 2026

GRANDEZA DE DIOS

 


La estrella más bonita del firmamento se llama Sirio. Esa estrella que parece un brillante, que cambia de color, unas irisaciones preciosas. 

Pues esa preciosidad del firmamento, Sirio, está a billones de kilómetros. 

La más cercana a la Tierra es Alfa de Centauro, que está a cuatro años luz, pero no se ve desde nuestro hemisferio.  Y cuando sales del sistema solar no puedes medir en kilómetros porque te faltaría sitio en el papel para poner ceros.  Hay que medir en años de luz.  La luz recorre en un segundo 300.000 kilómetros. 

Pues lo que la luz, a 300.000 kilómetros por segundo, recorre en un año, ésa es la medida para las distancia en el firmamento.  Y con esa medida de años de luz, a Sirio, que está a 80 billones de kilómetros, tardaría la luz 8 años en llegar. 

iQué pequeño es el hombre! ¡aunque haya llegado a la Luna!  ¡Qué grande, porque ha llegado a la Luna! Pero, ¡qué pequeño si lo comparas con Dios! 

Cuando uno empieza a estudiar un poco y conoce estas grandezas de la Creación, se siente uno empequeñecido. 

Nos quedamos anonadados ante la grandeza de la sabiduría, del poder y de la técnica de ese Ser, que llamamos Dios, que hizo esta máquina con tamaños inconmensurables, con velocidades increíbles, con distancias inconcebibles, y que se mueve con precisión matemática.


(P. Jorge Loring, teólogo)

jueves, 14 de mayo de 2026

LAS POSESIONES DIABÓLICAS

 


Los casos de posesión son casos extremos de un hecho inmenso que se extiende por todo el universo espiritual: la lucha del bien contra el mal, de la Ciudad de Dios contra la Ciudad de Satán. 

La posesión, colocada de nuevo en su marco, no es más que un episodio más llamativo de la inmensa pelea de los espíritus. Tiene su razón de ser precisamente en este carácter de visibilidad. 

La mejor astucia del Diablo es la de persuadirnos que no existe, por eso Dios permite que el diablo posea a veces a algunas personas, para que se vea descubierto, para manifestar su presencia.

El demonio sabe, desde hace mucho tiempo, que los exorcismos son de uso corriente en la Iglesia, que tienen sobre él un poder temible, que sufre por ellos física y moralmente, es decir en su orgullo. 

Para evitar el exorcismo se esfuerza por disimular el hecho de la posesión durante semanas y meses. En un ejemplo que citaremos más adelante, los exorcismos regulares sólo comenzaron al término de tres años. El objetivo de Satán parece haber sido en este caso particular, y ocurre lo mismo en muchos otros, hacer pasar a la poseída por loca para que la encerraran en un instituto psiquiátrico y así privarla de toda intervención espiritual. 

Esta táctica del demonio se halla ya denunciada en el siglo XVII por el Padre Jean-Joseph Surin, y el Ritual donde se resume la experiencia secular de la Iglesia dice textualmente: "Los demonios tienen la costumbre de dar contestaciones erróneas y de no manifestarse sino con gran dificultad a fin de inducir al exorcista a renunciar o hacer creer que el paciente no está poseído." 

Esta táctica del silencio y del incógnito es tanto más fácil en nuestros días cuanto muchos médicos, inclusive creyentes, no admiten ya la posibilidad de la posesión y tratan a los posesos por procedimientos naturales de los cuales el demonio se burla soberanamente. 

Lo más delicado de todo, por lo tanto, es guardar el equilibrio, el justo medio, no creer demasiado pronto en la posesión, mientras que la hipótesis de una enfermedad natural no sea descartada, y no retardar el empleo de remedios naturales, propuestos por la Iglesia, cuando el hecho de la posesión se ha tornado certidumbre. 

Las primeras sospechas de la presencia del demonio reposan sobre indicios que no son decisivos, pero a los cuales hay motivo para tener en cuenta si se desea ejercer un control más atento sobre el sujeto sospechoso. De acuerdo con Saudreau, citando a un especialista de su época, el doctor Hélot (en Neurosis y posesiones, "El diagnóstico"), los síntomas son los siguientes: 

Convulsiones en las que puede discernirse una inteligencia extraña a la del paciente, con frecuentes alternativas de estados normales y anormales. 

Movimientos extraordinarios que no pueden producirse sin adiestramiento prolongado, tales como saltos, bailes, equilibrios, reptaciones complicadas, golpes, llagas, caídas sin causa aparente, torsiones del cuello, de la nuca, etc.

Deformaciones, dolores intolerables, súbitamente aplacados mediante agua bendita, el signo de la cruz, el pan bendito, etc...

Pérdida súbita de los sentidos y de la sensibilidad, instántaneamente devueltos por un conjuro.

Gritos de animales, aullidos involuntarios e inconscientes, en el sentido de que el sujeto no los recuerda inmediatamente después.

Visiones extrañas y diabólicas en una persona de otro modo normal.

Iras y furores súbitos causados por la presencia de objetos benditos, o la vista de un sacerdote, o al pasar delante de una iglesia cuando se desea entrar en ella; 

Imposibilidad de ingerir o de conservar alimentos benditos o bebidas benditas. 

Todos estos síntomas separados o juntos son solamente indicios, pero deben despertar la atención. Importa, cuando se los comprueba, armarse de valor. Los exorcismos significan librar una batalla que puede ser dura y larga. No hay que retroceder ante los inconvenientes que pueda causar. El Ritual dice con mucha razón: "Los demonios suscitan todos los obstáculos que pueden levantar para impedir que el paciente sea sometido a exorcismos." 

(Monseñor Cristiani, Presencia de Satán en el Mundo Moderno)

miércoles, 13 de mayo de 2026

MARÍA FUE HECHA CIELO, DIOS LA ESCOGIÓ A ELLA SOLA DE ENTRE TODAS

 


Los protestantes no se cansan de decir que María era una mujer cualquiera, que Dios solo la usó para sus fines, que podría haber elegido otra cualquiera, veamos lo que dice San Efrén:

María fue hecha cielo en favor nuestro al llevar la divinidad que Cristo, sin dejar la gloria del Padre, encerró en los angostos límites de un seno para conducir a los hombres a una dignidad mayor. Eligió a ella sola entre toda la asamblea de las vírgenes para que fuese instrumento de nuestra salvación.
En ella encontraron su culmen los vaticinios de todos los justos y profetas. De ella nació aquella brillantísima estrella bajo cuya guía vio una gran luz el pueblo, que caminaba en tinieblas.
María puede ser denominada de forma adecuada con diversos títulos. Ella es el templo del Hijo de Dios, que salió de ella de manera muy distinta a como había entrado, porque, aunque había entrado en su seno sin cuerpo, salió revestido de un cuerpo.
Ella es el nuevo cielo místico, en el que el Rey de reyes habitó como en su morada. De él bajó a la tierra mostrando ostensiblemente una forma y semejanza terrena.
Ella es la vid que da como fruto un suave olor. Su fruto, como difería absolutamente por la naturaleza del árbol, necesariamente cambiaba su semejanza por causa del árbol.
Ella es la fuente que brota de la casa del Señor, de la que fluyeron para los sedientos aguas vivas que, si alguien las gusta aunque sea con la punta de los labios, jamás sentirá sed.
Amadísimos, se equivoca quien piensa que el día de la renovación de María puede ser comparado con otro día de la creación. En el inicio fue creada la tierra; por medio de ella es renovada. En el inicio fue maldita en su actividad por el pecado de Adán, por medio de ella le es devuelta la paz y la seguridad. En el inicio, la muerte se extendió a todos los hombres por el pecado de los primeros padres, pero ahora hemos sido trasladados de la muerte a la vida. En el inicio, la serpiente se adueñó de los oídos de Eva, y el veneno se extendió a todo el cuerpo; ahora María acoge en sus oídos al defensor de la perpetua felicidad. Lo que fue instrumento de muerte, ahora se alza como instrumento de vida.
El que se sienta sobre los Querubines es sostenido ahora por los brazos de una mujer; Aquel al que todo el orbe no puede abarcar, María sola lo abraza; Aquel al que temen los Tronos y las Dominaciones, una joven lo protege; Aquel cuya morada es eterna, se sienta en las rodillas de una virgen; Aquel que tiene la tierra por escabel de sus pies, la pisa con pies de niño.
-San Efrén de Nísibe, diácono-

sábado, 9 de mayo de 2026

EN EL NUEVO TESTAMENTO HAY ESPÍSTOLAS ESCRITAS POR TESTIGOS DIRECTOS DE CRISTO

 

"En primer lugar les he enseñado la misma tradición que yo recibí, a saber, que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras;  que lo sepultaron y que resucitó al tercer día, también según las Escrituras;  y que se apareció a Cefas, y luego a los doce.  Después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, la mayoría de los cuales vive todavía, aunque algunos ya han muerto.  Después se apareció a Santiago, y luego a todos los apóstoles, y por último, como a uno nacido fuera de tiempo, se me apareció también a mí.

(Corintios 15,3-7)

1 Corintios 15 es el decimoquinto capítulo de la Primera Epístola a los Corintios del apóstol Pablo. Los once primeros versículos son el primer registro de las apariciones de Jesús resucitado en el Nuevo Testamento.

El relato de las apariciones de la resurrección de Jesús en los versículos 3-7 parece ser una declaración de un credo pre-paulino temprano.

La antigüedad del credo ha sido localizada por la mayoría de los eruditos bíblicos a no más de cinco años después de la muerte de Jesús, probablemente procedente de la comunidad apostólica de Jerusalén. El credo es considerado históricamente fiable y está aceptado que preserva un testimonio único y verificable de la época.

El historiador, teólogo y exégeta británico Géza Vermes, dice que las palabras de Pablo son «una tradición que ha heredado de sus mayores en la fe en relación con la muerte, sepultura y resurrección de Jesús». De acuerdo a la epístola de Pablo a los Gálatas, él previamente se había reunido con dos de las personas mencionadas en estos versículos como testigos de la resurrección: Jacobo el Justo y Cefas/Pedro (el que lo negó) que fue testigo de la vida de Cristo y de su Resurrección:

"Después, pasados tres años, subí a Jerusalén para ver a Pedro, y permanecí con él quince días" Gálatas 1:18

Por otra parte, incluso los estudiosos escépticos coinciden en que el credo de 1 Corintios 15 no es una interpolación, sino que era un credo formulado y de una fecha muy temprana después de la muerte de Jesús.

Gerd Lüdemann, un estudioso escéptico, sostiene que «los elementos de la tradición deben ser fechados en los dos primeros años después de la crucifixión de Jesús [...] a más tardar tres años [...]».Michael Goulder, otro estudioso escéptico, afirma que «se remonta al menos a lo que Pablo enseñó cuando se convirtió, un par de años después de la crucifixión».

Por otra parte, san Pedro, discípulo directo de Cristo, escribió dos epístolas que están incluidas en el Nuevo Testamento.

En una de ellas dice:

"Así pues, a los presbíteros entre vosotros, yo presbítero con ellos, testigo de la pasión de Cristo y partícipe de la gloria que se va a revelar, os exhorto: pastoread el rebaño de Dios que tenéis a vuestro cargo"

En otro lado explica por qué algunos no creen en Dios:

"Pero revestíos todos de humildad en el trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios, mas da su gracia a los humildes."

Si los ateos no perdieran tanto tiempo en desgranar el Antiguo Testamento tratando de sacar errores y textos fuera de contexto, y leyeran el Nuevo Testamento que es la Nueva Alianza, descubrirían muchas cosas y no andarían diciendo que los evangelios y toda la Biblia se ha escrito millones de años después por gente que nunca conoció a Jesús.


lunes, 4 de mayo de 2026

LA TRADICIÓN NO SE OPONE A LA SAGRADA ESCRITURA

Al analizar brevemente la afirmación protestante según la cual “no hay más revelación ni autoridad doctrinal que la contenida en la Biblia”, vemos claramente que esta doctrina no es bíblica. En ningún lugar la Biblia dice eso, es más, la Biblia dice lo contrario, como podemos leer en diversos textos, por ejemplo, cuando San Juan escribe al final de su Evangelio: Hay, además de éstas, otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales, si se escribiesen una por una, ni en todo el mundo creo que cabrían los libros que se escribieran (Jn 21,25). Y finalizando su tercera carta escribe: Muchas cosas tenía que escribirte, mas no quiero escribirte con tinta y pluma; mas espero verte pronto, y hablaremos de viva voz (3Jn 13-14). 



 San Pablo, por su parte, manda que se transmita lo que se oyó: Lo que oíste de mí, garantizado por muchos testigos, esto confíalo a hombres fieles, quienes sean idóneos para enseñar a su vez a otros (2Tim 2,2); Conserva sin detrimento la forma de las palabras sanas que de mí oíste (2Tim 1,13). Por esto también nosotros damos gracias a Dios incesantemente de que, habiendo vosotros recibido la palabra de Dios, que de nosotros oísteis, la abrazasteis no como palabra de hombre, sino tal cual es verdaderamente, como palabra de Dios (1Tes 2,15); Os recomendamos, hermanos, en el hombre de nuestro Señor Jesucristo, que os retraigáis de todo hermano que ande desconcertadamente y no según la tradición que recibieron de nosotros (2Tes 3,6).

En la misma Biblia aparece indicado el valor de la tradición que viene de los apóstoles y la obligación de seguirla, como dice San Pablo: Sed mis imitadores, como lo soy de Cristo. Os alabo porque en todas las cosas os acordáis de mí y conserváis las tradiciones tal como os las he transmitido (1Co 11,1-2). 

La traducción protestante de la Biblia de Reina-Valera traduce “instrucciones”, para evitar usar la palabra “tradiciones”, término correcto para traducir la palabra empleada por el apóstol (parédoka-parádoesis) tradiciones que os transmití. ¿Por qué se ha cambiado la Palabra de Dios? La palabra griega para instrucciones es, entre otras, paideia, pero ésta nunca sustituye a la palabra tradición. La palabra griega para definir “tradición” es paradosis. Y el mismo Libro de Concordancias sobre el Nuevo Testamento Griego-Español, compilado por Jorge G. Parker y basado en la revisión de 1960 de la Reina-Valera (editado por la editora protestante “Mundo Hispano”), reconoce en su punto 3268 que la palabra paradosis es la utilizada en el pasaje de 1Co 11,1-2. 

El cambio ha sido hecho voluntariamente, por la incomodidad de esta expresión que recuerda uno de los errores fundamentales del protestantismo. En otras versiones protestantes la palabra tradición es cambiada por “doctrina”, pero doctrina se expresa en los términos didascalia, didaje, heterodidaskaleo, los cuales no son empleados en este texto ni tampoco sustituyen o suplen por “tradición”. 

Cuando la Iglesia católica enseña que la Revelación divina nos llega a través de dos fuentes, la Sagrada Escritura (Biblia) y la Tradición, por esta segunda no se refiere a las distintas interpretaciones u opiniones de escuelas teológicas nacidas ya sea en los primeros tiempos o a lo largo de la historia eclesiástica. Se trata de la Tradición Apostólica, como se puede ver, por ejemplo, en el Catecismo de la Iglesia católica: “la Tradición de la que aquí hablamos es la que viene de los apóstoles y transmite lo que éstos recibieron de las enseñanzas y del ejemplo de Jesús y lo que aprendieron por el Espíritu Santo”. Esto, incluso, es de sentido común: toda nuestra fe se basa en la tradición o transmisión que se remonta a los apóstoles. 



La misma Biblia es parte de esa tradición. Los apóstoles no recibieron de Jesús ningún libro escrito y la mayoría de los apóstoles (todos los cuales recibieron el mandato de “ir y enseñar” por todo el mundo) no escribieron nada, sólo predicaron; los primeros cristianos no tuvieron en los primeros años ningún escrito, comenzaron primero algunas cartas de los apóstoles, luego se pusieron por escrito algunos de los Evangelios, y todo esto incluso no llegaba a todos los cristianos; algunos conocían unos textos y desconocían otros, o sabían de su existencia (como sabían que los corintios o los efesios habían recibido cartas de San Pablo pero no tenían copias). 

Muchos cristianos vivieron, crecieron y murieron sin tener textos escritos; y muchos que podían entrar en contacto con ellos, no encontraban ninguna utilidad en los mismos por ser analfabetos y no poder leerlos. La doctrina cristiana se transmitió, pues, de modo oral, como Tradición (tradición, paradosis en griego, significa entrega, traspaso de una doctrina). 

Al poner por escrito, algunos de ellos o sus colaboradores (como Marcos respecto de la predicación de Pedro y Lucas de la de Pablo), la enseñanza oral y la transmisión no se frenó. Es más, como ya hemos aducido más de una vez, algunos de ellos, como Juan, se apuraron a decir que no estaban en esos escritos contenidos todos los hechos y dichos de Nuestro Señor, y que muchas de las verdades enseñadas por Jesús preferían ellos mismos transmitirlas oralmente "Muchas cosas tenía que escribirte, mas no quiero escribirte con tinta y pluma; mas espero verte pronto, y hablaremos de viva voz" (3Jn 13-14). 

Los Apóstoles confiaron ambas cosas, sus escritos (parte de la Biblia) y sus enseñanzas orales, a la Iglesia, es decir, a sus sucesores. Todo esto que fue confiado lo llamamos depósito de la fe o depósito sagrado, usando las expresiones de San Pablo (1Tim 6,20: Timoteo, guarda el depósito; 2Tim 1,12-14: Estoy convencido de que –Dios– es poderoso para guardar mi depósito hasta aquel Día. Ten por norma las palabras sanas que oíste de mí en la fe y en la caridad de Cristo Jesús. Conserva el buen depósito mediante el Espíritu Santo que habita en nosotros). 


El Magisterio de la Iglesia, es decir, el oficio de magisterio o enseñanza, que desempeñan principalmente los sucesores de los Apóstoles y de modo especial Pedro,  no está por encima de lo que ha sido transmitido sino que su función es conservar, enseñar (según el mandato de Cristo, que no se agotó en los apóstoles), custodiar y defender, e interpretar (como indica el mismo Pedro en 2Pe, 1,20-21: Pero, ante todo, tened presente que ninguna profecía de la Escritura puede interpretarse por cuenta propia; porque nunca profecía alguna ha venido por voluntad humana, sino que hombres movidos por el Espíritu Santo, han hablado de parte de Dios). 

 La negación de una tradición como fuente de autoridad divina y de su poder de interpretación autorizada de la palabra de Dios, ha llevado a sus negadores a interminables disputas y a la anarquía doctrinal, y, en algunos casos, a la negación de todo dogma. Los escritos apostólicos y los libros que nosotros llamamos Antiguo Testamento circularon (junto a otros escritos, algunos atribuidos equivocadamente a algún apóstol, otros de algunos de los primeros Padres de la Iglesia) por separado casi durante los primeros cuatro siglos. Recién en el año 393 tenemos la más antigua –que conozcamos– decisión oficial de la Iglesia católica (era la única que existía), sobre la lista de los libros canónicos, indicando que “al margen de las Escrituras canónicas no se transmita en la Iglesia ningún otro libro como si fuese parte de las Escrituras divinas”; y a continuación se da el catálogo completo de los Libros Sagrados. 

Pocos años más tarde, los obispos reunidos en el Concilio de Cartago (norte de África) reiteraron este mismo canon, es decir, determinaron –con la autoridad que ellos reconocían tener heredada de los Apóstoles– cuáles escrituras eran Apostólicas y cuáles no. Ni Jesús ni los Apóstoles habían dejado ninguna lista de los libros inspirados por Dios; ni hacía falta, porque había dotado a su Iglesia del poder de discernir infaliblemente en este tema. 

Quien duda de la Iglesia (de su autoridad sobre el canon de la Biblia) termina por dudar de la misma Biblia. San Agustín decía con razón: “no creería en el Evangelio si no fuera por la Iglesia”. Baste lo dicho para comprender por qué la Tradición no se opone a la Sagrada Escritura, y por qué tendríamos toda la razón de responder a las preguntas protestantes (“¿dónde dice la Biblia que...?”) diciéndoles: “¿Y por qué tendría que estar necesariamente en la Biblia? ¿No puede estar, acaso en la Tradición, donde estuvo también la Biblia antes de ser puesta por escrito y antes de ser determinado qué era parte de la Biblia y qué no lo era?”. 

(Tomado del libro: ¿En dónde dice la Biblia que...? Respondiendo las principales objeciones de las sectas y de los protestantes, de Miguel Ángel Fuentes, IVE)

EL POSEÍDO QUE GLORIFICÓ A LA INMACULADA

J. H. Gruninger, escribió en 1952, la vida y sufrimientos del poseso Antoine Gay  bajo el  título algo enigmático de "El poseído que gl...